Ibiza es un destino excelente para el cicloturismo: más de 700 km de rutas, caminos con poco tráfico y recorridos circulares para volver al punto de partida. Estas son las rutas en bici por Ibiza más recomendables, ordenadas por nivel.
Hacer cicloturismo en Ibiza (o en cualquier otra ciudad) parece exigir cierta preparación física previa. No lo vamos a negar. Pero tampoco podemos olvidar que se disfruta tanto del paisaje que los kilómetros recorridos pasan desapercibidos. Al menos, hasta el día siguiente a la travesía, cuando las agujetas empiezan a aparecer. Estas jornadas de cansancio físico son las más adecuadas para recargar pilas en alguna de las mejores calas de la isla. Si las agujetas, lejos de asustarte, te motivan a seguir adelante, prometemos que hay sendas aptas para toda la familia.
El Consell d’Eivissa tiene unas 21 rutas señalizadas: 12 para bicicleta de montaña (BTT) y 9 para bicicleta de carretera, casi todas circulares. De menor a mayor dificultad, puedes elegir entre:

Travesías de hasta dos horas y poco desnivel. Si es tu primera ruta o no estás habituado a la actividad física, son las mejores opciones:
Más largas, de unas cuatro horas, y con algo más de dificultad, sobre todo si es la primera vez que coges una bici. Son las de Santa Gertrudis de Fruitera (30 km, circular), Sa Capelleta (18,7 km, circular), Na Xamena y las calas de Santa Eulària.
Exigen ya cierta preparación física, así que mejor no las pruebes si son tus primeras pedaladas. Incluyen Sa Serra Rossa, Cala Jondal (32,3 km), las calas de Sant Josep (22 km), Es Camp Vell (35,5 km), Sa Talaia (38,5 km), las calas del oeste, Moon Beach, la cala de Sant Vicent y la ruta por Dalt Vila y las zonas declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Solo aptas para deportistas atrevidos que pasan más horas entrenando que descansando: Vall de Morna, Ibiza Extrem y la ruta de Costa a Costa. Su dificultad es muy elevada y están desaconsejadas para la mayor parte del público.
Uno de los aspectos que más preocupa a los turistas que aterrizan en Ibiza es el del transporte. Además del alquiler de barcos sin licencia para descubrir sus calas, la isla ofrece diversas posibilidades para desplazarse entre sus bellas calas y sus mágicos pueblos. Pero sobre todo en temporada alta, cuanto antes se planifique y formalice la reserva mucho mejor.
Cuando hayas terminado de recorrer la isla en bicicleta, no te olvides del resto de medios de transporte que te pueden llevar hasta sus rincones más escondidos. Alquila un barco para ver la costa desde otro punto de vista o camina por los largos paseos marítimos de sus pueblos más tradicionales.
¿Cuál será tu primera ruta?