Racó de Ses Dones es una de esas calas que aún mantienen la esencia original de la isla. Mientras otras playas se llenan de bañistas en verano, este pequeño rincón de la costa ibicenca, con apenas 20 metros de arena, permite desconectar porque está tan escondido que solo quienes conocen el secreto de cómo llegar logran encontrarlo.
Actualización importante: el temporal de octubre de 2026 (la DANA Adam) derribó el monolito de Es Paller d’en Camp, el gran referente de esta zona, y dejó en su lugar grandes bloques de piedra. Las indicaciones de acceso que aún aparecen en muchas guías pueden estar desactualizadas: antes de ir, consulta información local reciente y no intentes cruzar las rocas si el paso no está claramente habilitado.
Racó de Ses Dones significa “Rincón de las Mujeres”. Según la tradición local, hasta mediados del siglo pasado esta cala la usaban exclusivamente las mujeres, que se bañaban separadas de los hombres para poder quitarse la ropa con intimidad. A principios del siglo XX los bañadores femeninos eran vestidos largos de tela, pero los tabúes de la época hicieron que muchas siguieran considerándola una playa “exclusiva” para ellas durante décadas.
La ironía es que, justo al lado, se alzaba el enorme monolito de forma fálica de Es Paller d’en Camp, que dio pie a todo tipo de comentarios picantes, precisamente los que aquella costumbre trataba de evitar. El monolito ya no existe, pero sigue formando parte de la memoria y de las fotografías de quienes conocieron este rincón antes del derrumbe.
Además de la curiosa historia de su nombre, el Racó de Ses Dones se caracterizaba por su particular acceso: la única forma de llegar era atravesar un pequeño orificio o cueva en el istmo que unía el monolito con el acantilado, por lo que a veces se la llama también Cova de Ses Dones.
Al sur queda otra pequeña cala, el Racó d’es Paller d’en Camp, también poco frecuentada. Unas grandes rocas, fruto de antiguos derrumbamientos del acantilado, la separan de la playa de Es Figueral y casi la ocultan de la vista de sus bañistas. Por su difícil acceso y su cercanía a Es Figueral, es una zona donde es habitual el nudismo.
Al norte limita con Aigües Blanques (o Aguas Blancas), una playa nudista muy conocida, famosa también por sus baños de barro. A pesar de la proximidad, cada cala tiene su propio acceso y no conviene asumir que se puede pasar de una a otra por la costa.

Esta pequeña cala no es sencilla de encontrar, y eso es lo que la ha mantenido prácticamente virgen y aislada. Se sitúa en la costa noreste de Ibiza, en el municipio de Santa Eulària des Riu, entre el emplazamiento del antiguo monolito de Es Paller d’en Camp, al sur, y Aigües Blanques, al norte, junto a la playa de Es Figueral.
Para llegar a la zona hay que dirigirse al pueblo de Sant Carles de Peralta, al noreste de la isla, y continuar unos 4 km siguiendo las indicaciones hacia la playa de Es Figueral. No hay que ir a Aigües Blanques, porque desde allí no hay acceso a Ses Dones.
Tradicionalmente, el recorrido empezaba en la playa de Es Figueral, donde se deja el coche, y seguía a pie hacia el norte unos 400 metros hasta unas rocas desprendidas del acantilado. Tras cruzarlas, se llegaba al Racó d’es Paller d’en Camp, desde donde se veía la cueva a la izquierda del monolito: el único acceso al Racó de Ses Dones.
Ese recorrido puede haber cambiado. Tras el derrumbe, la zona del monolito quedó convertida en un montón de rocas desprendidas, y el paso bajo la roca puede no seguir siendo practicable. Por eso NO RECOMENDAMOS seguir instrucciones antiguas ni atravesar desprendimientos, y menos aún con oleaje fuerte.
Si no hay información fiable y actualizada sobre el estado del camino, lo más prudente es disfrutar de Es Figueral y dejar la visita al Racó de Ses Dones para cuando el acceso esté confirmado.
Las calas pequeñas y apartadas tienen mucho encanto, pero también requieren más cuidado. Lleva agua, protección solar y calzado adecuado; no dejes residuos y evita acercarte a los bordes del acantilado o a las rocas desprendidas.
El Racó de Ses Dones conserva su historia y su atractivo, aunque el paisaje que lo rodea haya cambiado.
Y si prefieres visitarlo en barco o recorrer la costa desde el mar, consulta nuestras rutas en barco para ver qué opciones encajan con tu plan.